viernes, 6 de febrero de 2026

Poetry notes

¿Cuánto aguanta un cuerpo?
Me hace perder el hilo de mí misma.
Te siento pasar por mí como un doloroso fuego.
No presupongas, da lo mejor de ti, sé impecable en tus palabras.
La crítica, justa o injusta, no es de temer.
La forma de los rayos en el cielo, de las ramas expandidas de los árboles, de los ríos tanteando su cauce, de mis venas reptando por mi cuerpo.
Torcido, quebrado, nunca recto. 
Solo me halla quien me ama.
Cuando estaba triste las plantas eran esperanza porque siempre crecen pa arriba. 
Me va a hablar cuando esté lista para escucharlo. 
¿Por qué no te da miedo? Porque somos muy jóvenes para estar muertos.
El día de mi suerte. 
Lo raro es lo normal, la fiebre es la saud, el veneno es la comida.  
Un oceano vaciado sin misericordia.
No hay nada que espante más a las moscas que el fracaso.
La vida transcurría normal, parecía mentira que se estuviera resquebrajando. 
Que recupera su aspecto de perro cansado.
El destino de la memoria es el olvido. 
¿Ves como los barcos iluminan la luna sobre el mar?
Mi hermana es mi madre, porque mi madre es una abuela y mi abuela es mamá.
Un pájaro negro me saluda.
Sentir el peso de la distancia
en la espalda, las piernas las rodillas. 
Contar los días sin hablar como una condena. Enfermarse del espíritu. Haciendo fuerza para despegarme de ti. El recuerdo llega como un azote de corriente. Un animal salvaje en el pecho. 

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