Nunca seré tu madre,
nunca usaré vestidos maternales
ni escucharé los latidos de tu corazón
en una ecografía en blanco y negro.
Nunca pariré en cuclillas,
ni contaré los deditos de tu mano
para cerciorar que naciste completo.
Nunca cambiaré tus pañales,
ni trituraré tu papilla de verduras,
ni te bañaré ni te calentaré la mamadera.
Tu madre nunca seré,
ninguna vez te llamaré hija,
tu pelo no será trenzado por mis manos.
No pasaré a buscarte al colegio
ni gritaré contigo al viento
la reivindicación histórica del feminismo.
Quizá te lea cuentos en voz alta
y te cante canciones que no son de cuna
antes de irnos a dormir.
Te abrazaré cuando estés triste,
te consolaré con añuñucos tiernos
y te invitaré a una cerveza.
Quizá vengas a mis fiestas de cumpleaños
donde discutiremos la dialéctica marxista,
pero nunca seré tu madre.
Mi cuerpo no se deformará por parir un hijo,
mis tetas no se caerán por amamantar una guagua.
Esta cara desalineada por la pobreza
y arrugada por el tiempo
nunca te mirará con ojos maternos
porque jamás una madre seré.
Déjenle esa tarea a las mujeres despistadas
o demasiado poderosas.
No a mí. No a una enclenque hormiga latinoamericana.
No a la hija de una mujer que jamás debió parir.
miércoles, 11 de febrero de 2026
Nunca seré tu madre, poem in progress by Arelis Uribe
viernes, 6 de febrero de 2026
Poetry notes
¿Cuánto aguanta un cuerpo?
Me hace perder el hilo de mí misma.
Te siento pasar por mí como un doloroso fuego.
No presupongas, da lo mejor de ti, sé impecable en tus palabras.
La crítica, justa o injusta, no es de temer.
La forma de los rayos en el cielo, de las ramas expandidas de los árboles, de los ríos tanteando su cauce, de mis venas reptando por mi cuerpo.
Torcido, quebrado, nunca recto.
Solo me halla quien me ama.
Cuando estaba triste las plantas eran esperanza porque siempre crecen pa arriba.
Me va a hablar cuando esté lista para escucharlo.
¿Por qué no te da miedo? Porque somos muy jóvenes para estar muertos.
El día de mi suerte.
Lo raro es lo normal, la fiebre es la saud, el veneno es la comida.
Un oceano vaciado sin misericordia.
No hay nada que espante más a las moscas que el fracaso.
La vida transcurría normal, parecía mentira que se estuviera resquebrajando.
Que recupera su aspecto de perro cansado.
El destino de la memoria es el olvido.
¿Ves como los barcos iluminan la luna sobre el mar?
Mi hermana es mi madre, porque mi madre es una abuela y mi abuela es mamá.
Un pájaro negro me saluda.
Sentir el peso de la distancia
en la espalda, las piernas las rodillas.
Contar los días sin hablar como una condena. Enfermarse del espíritu. Haciendo fuerza para despegarme de ti. El recuerdo llega como un azote de corriente. Un animal salvaje en el pecho.
Mapu speaking
Changles y loyos. Los jovenes son más de accion directa, combativa, gente que migró del campo a la ciudad, que se apatronó, tienen otra vida, otro pensamiento, Que son víctimas del sistema. Que el papá cruce el río, él al hombro del papá, le piden permiso al río para cruzar y al roble para tomar dihueñes. El Rigo. Acampañar. Ir a buscar agua pa todos al pozo. Traile. Miltrin. Esto es quila. Enmurtillado. Tranca. Vi cuadrillas de perros. Si hay quila hay agua. Colihue es la quila. Pan de pueblo. Winka cosque. Las distancias son monumentales. Chao, parienta. Maqui, nalca. May (ya, bien). Tomé lawen. Pa ir a leer a la isla. Boldo, hoja áspera, porosa y aromática. Coihue: hoja pequeña y dentada. Hediondo a eucalipto. Cada cierto rato, un puente, un estero. Caballos y vacas pastando. De a poco la cima del Rukapillan. Albatros. Volcán atrás tutelando el viaje. Raulí, ciprés. Ñen ruka, dueña de casa. Rogativa que vuelva la lluvia. Trafkintu. Mañum por estar acá. Indagar en mi impureza. Tú pareces mucho india. Mi mamá partió. Hablaba esas cosas. No quiso enseñarle mapu porqie le pegaban la lastimaban, no pudimos aprender la lengua porque no la sabía, por eso rescatar lo que más podíamos lo mapuche. Los d ela ciudad somos parte nos sentimos. Es algo que nos quitaron, no fuimos culpables. Pa que no sufriéramos lo que ella. Mucha discriminación. Sentí que algo me faltaba, raíces indígenas por abuela, aprendiendo el lenguaje, algo nomás sé. Hablo divertiío nomás se ríen las hermanas mapuche. Trabajo de que tengo uso de razón. Fui maltratada de mi familia. Salí huyendo. Era muy castigadora mi madre. Aquí estoy como un roble. Tenemos ascendencia mapuche. Los coligües. Tullido, veranada, hacer adelanto. Nace muchos esteros. Esta tierra era de mapuche. La tierra de que fue mundo. Aquí viene malo. Cualquier cantidad. Le pedimos que protege. Güelven. Nosotros quedamos acá nomás. Ayer, hace cinco años, diez, veinte, este año, el que viene. Tierras con aguas. Las antiguas.
En mapudungun puedo nombrar el agua, el viento, la tierra.
En mapudungun puedo llamar a las montañas
Y entender el mensaje de los arcoíris.
Si hablara mapudungun,
Podría entender la tormenta como una respuesta
Y la salida del sol
Como el origen de la vida.