domingo, 14 de junio de 2026

Patricia Espinosa y la literatura, extractos de entrevista by Fran Palma

Mi propuesta se vincula con el rechazo al canon, entendido como clausura. Entiendo el canon como representación de la episteme patriarcal y neoliberal que expulsa o anula la potencia de escrituras otras. Eso me llevó a construir un pequeño tramo de las escrituras poéticas de mujeres. Un mapeo que diera cuenta de un trabajo parcial, abierto, la muestra de una parte de las producciones de cada autora, ampliable, sujeta a posibles movilizaciones de orden estético—político.

Tal como señalo en el prólogo, no hay un afán jerárquico, pero sí perspectivista. Esto reafirma mi idea de abrir una zona de escrituras diversas, articuladas a partir de la emancipación.

Una comunidad articulada por la emergencia de una contrahegemonía de base emancipatoria.

Leemos a partir de un condicionamiento de género binario y esencialista. La asignación de femenino que se impone a la mujer, implica modos de escribir y temáticas afines a ello. En el conjunto de escrituras que abordo identifico la subversión al determinismo o esencialismo de género. Esto implica una subjetivación en estado de crisis respecto al femenino creado por el patriarcado: subordinado, pasivo, heterosexual, sensitivo, obligado a la apertura de sus intimidades, apegado a los sentimientos filiales, amorosos o al elogio de la heroicidad masculina. En este libro recojo escrituras ponen en jaque el esencialismo de género y con ello surge una escritura feminista. Con esto me refiero al abandono o puesta en crisis de la categoría “femenina”, inscripción creada por el patriarcado para ejercer sus estrategias de dominio.

La consciencia de género no binario, así como la consciencia crítica, van unidas y son parte de una estética y política emancipatoria, expresada poéticamente. Toda estética es una política en cuanto nos impone aquello que se puede ver, decir y hacer. Por tanto, el arte, en este caso poético, es político cuando funciona como táctica de insubordinación a tales mandatos

El imperio del mercado han generado subjetividades indiferentes a la colonización ideológica. ¿Será posible, es este escenario, el surgimiento de un contrapoder? Desde mi visión, sí, es posible. Entre las variadas formas de resistencia, se encuentra la poesía, la literatura, capaz de generar un contraespacio, reelaborando el fracaso, revinculando literatura y política, levantando utopías y desafiando el proyecto fascista refundacional que se nos impone.

Nuestra literatura, y con ello la poesía, se ha entregado a la estética neoliberal y con ello la denominada literatura de izquierda o no hegemónica, ha pasado a ocupar un lugar residual. Buena parte de la literatura se aleja cada vez más de toda problemática social no burguesa. El pueblo, la comunidad o el trabajo, por nombrar solo algunas realidades, carecen de lugar en la literatura. No hay experiencia compartida siquiera en los momentos de crisis.

La emancipación que articula al feminismo resulta fundamental en la expansión a la que te refieres. Desde el feminismo literario es posible desafiar la estética neoliberal que nos impone a un/x sujete sin utopías, esperanzas, donde se entroniza el individualismo, anula el contexto social, obligándonos a volcarnos en la autonomía de la subjetividad y de la literatura. Por lo mismo, pienso en la necesidad de promover agenciamientos que permitan levantar una discursividad de resistencia, habitada no solo por las elites, pequeña burguesía, sino por voces, de mujeres, aunque también hablo en general, conscientes de la interseccionalidad, de su exclusión por género, raza, clase, discapacidad o diversidad funcional (un término más digno) e incluso edad, condición de salud.

Me interesa compartir con mis estudiantes producciones literarias tanto canónicas como exocanónicas.

https://eldesconcierto.cl/patricia-espinosa-critica-literaria-nuestra-literatura-se-ha-entregado-la-estetica-neoliberal-n5459582

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