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jueves, 31 de octubre de 2019

Poemas de Sharon Olds en español


War

1. Woman with the Lettuce


They are crowded in a line being shoved toward a truck.
Some seem stunned, some sick with fear.
She stands slightly outside the line,
black hat clamped on her head,
mouth compressed. In her hands she holds
an oversized lettuce, its white stems and
great, pale, veined leaves
unfolded in the dense air. She stares
directly at the camera, the large, delicate
plant in her grip, its glowing vanes
reaching out. Furious, she takes her
last chance to look right at us.



Guerra

1. Mujer con lechuga

Apiñados en fila los empujan hacia un camión.
Unos parecen pasmados, otros muertos de miedo.
Ella se sale un poco de la fila,
el sombrero negro firme en la cabeza,
la boca apretada. En las manos sostiene
una enorme lechuga, blancos sus tallos y
magníficas, pálidas, venosas sus hojas
desplegadas en el aire denso. Ella mira
directamente a la cámara, la gran, delicada
planta en su poder, sus aspas brillantes
estirándose. Furiosa, aprovecha su
última chance de dirigirnos la mirada.


2. Legless Fighter Pilot

He takes his right calf in his hand,
lifts the whole leg up, straight,
turns, and swings it into the cockpit,
sliding into the seat. The left leg he
bends by hand at the knee, pulls it in, and
slams the hatch, then in his aircraft
he rises over the hills. In the sky
no one can walk, everyone
is a sitting duck, he banks and begins to hunt.
He is not afraid of anything now,
not even his coffin —hell, he is part
native oak already, and if he
lost his arms he’d replace them. All he
wants is to bag as many as he can,
crash them into the ground like birds into a sack with their
useless legs trailing out the mouth of it.


2. Piloto de guerra sin piernas

Agarra su pantorrilla derecha en la mano,
levanta toda la pierna, recta,
gira, y la arroja a la cabina,
se desliza en el asiento. La pierna izquierda
la dobla por la rodilla con la mano, la jala, y
cierra la ventanilla, ya en su aeronave,
asciende sobre las colinas. En el cielo
nadie puede caminar, cualquiera
es una presa fácil, ladeándose empieza a cazar.
No le teme a nada ahora,
ni siquiera a su ataúd —mierda, en parte
ya es roble nativo, y si perdiera
los brazos los reemplazaría. Lo único que
quiere es cargarse tantas como pueda,
aplastarlas contra el suelo como pájaros en un saco con las
piernas inútiles desparramándose por la boca.



3. What Could Happen

When the men and women went into hiding,
they knew what could happen if the others caught them.
They knew their bodies might be undone,
their sexual organs taken as if
to destroy the mold so the human could not
be made anymore. They knew what the others
went for—the center of the body,
and not just for the agony and horror but to
send them crudely barren into death,
throwing those bodies down in the village at dawn
to show that all was ended. But each
time the others dumped a body in the square,
a few more people took to the woods,
as if spring up, there,
from the loam dark as the body’s wound.


3. Lo que podría pasar

Cuando los hombres y mujeres fueron a esconderse,
sabían lo que podría pasar si los otros los atrapaban.
Sabían que sus cuerpos podían ser deshechos,
sus órganos sexuales secuestrados como
para destruir el molde y que el humano no pudiera
ser hecho nunca más. Sabían lo que los otros
fueron a buscar—el centro del cuerpo,
y no sólo por la agonía y el horror sino para
enviarles crudamente estériles a la muerte,
arrojando esos cuerpos en el pueblo al amanecer
para mostrar que todo había terminado. Pero cada
vez que los otros botaban un cuerpo en la plaza,
otros pocos más se iban a los bosques,
como floreciendo, allí,
desde la arcilla oscura y desde la herida del cuerpo.


*Poemas traducidos por Arelis Uribe en un taller de poesía y traducción de NYU.

jueves, 10 de octubre de 2019

Pequeña letanía en voz baja, Herib Campos Cervera

Para el recuerdo de Roque Molinari Laurin.
-Donde estuviere.


Elegiré una Piedra.
Y un árbol.

Y una Nube.
Y gritaré tu nombre
hasta que el aire ciego que te lleva
me escuche.
(En voz baja).

Golpearé la pequeña ventana del rocío;
extenderé un cordaje de cáñamo y resinas;
levantaré tu lino marinero
hasta el Viento Primero de tu Signo,
para que el Mar te nombre
(En voz baja).

Te lloran: cuatro pájaros;
un agobio de niños y de títeres;
los jazmines nocturnos de un patio paraguayo.
Y una guitarra coplera.
(En voz baja).

Te llaman:
todo lo que es humilde bajo el cielo;
la inocencia de un pedazo de pan;
el puñado de sal que se derrama

sobre el mantel de un pobre;
la mirada sumisa de un caballo,
y un perro abandonado.
Y una carta.
(En voz baja).

Yo también te he llamado,
en mi noche de altura y de azahares.
(En voz baja).

Sólo tu soledad de ahora y siempre
te llamará, en la noche y en el día.
En voz alta.

jueves, 12 de septiembre de 2019

"PAF", Tamym

1

Un día yo voy a morir hermano:
Somos iguales te das cuenta
Y cuando esté muerto abuelo
Y tú me olvides mujer por favor
Sólo te pido una cosa papá:
que crezcas siempre abrazada a tu hermana
Y la escuches hijo y la ames. Porque una vez
nos miramos, nos herimos y hasta hicimos
el amor trescientas veces mujer
Tú que nunca me entendiste padre
Por favor no llores hijo
que tu herida es mía.

2

Me hubiese gustado ser otra cosa, papá.
Si me pegaste fue porque me porté mal
Porque  le escupí en el rostro a mi madre
en vez de decirle te amo.
Recuerdo cuando me enseñaste y dijiste
La vida es hermosa, la vida es bella
pero tarde o temprano se tiene que morir.
Ahora que lo pienso  tenías razón
Ya casi nada vale cien pesos.
Después de equivocarnos lo más sincero
sería equivocarnos más. Hola.
Me hubiese gustado ser otra cosa, papá.
Tu hijo, por ejemplo.

3

A Nancy la conocí en la universidad.
Tiene la misma edad que yo, las mismas dudas.
Venía poco a clases y yo asistía siempre
Porque claro, se acostumbra uno
a no pensar y no sentir y no mirar.
Después de 9 meses, con mi amigo Gonzalo
fuimos a visitarla al hospital.
Estaba hermosa como siempre
pero nunca tan bella como ese día.
Su hijo Lautaro no dejaba de llorar.
Nancy tapaba su boquita con el pecho
Nancy venía poco a clases
Nancy no venía a la universidad
Nancy es mamá y yo un niñito tonto
que asiste como zombie a la universidad.
A Nancy la conocí en la universidad.
Tiene la misma edad que yo y antes
me gustaba, quería casarme con ella.
Ahora la amo. Pero amo más a Lautaro
chupando el pezón de Nancy
la madre, Lautaro, la madre, Gonzalo
La chica que no asistía a la universidad.

4

Mi madre es la peor poeta del mundo.
Por la mañana salió apurada
Dejó listo el almuerzo y sin despedirse
Partió a la iglesia a visitar a Cristo.
Le decía perdona nuestras ofensas
como también perdonamos a los que nos ofenden.
Ella sabe muy bien cómo lavarnos la camisa roja
Sacarle la sangre y devolverle el blanco
Pero nada sabe de la poesía.
Mi padre en cambio es el mejor poeta
de la historia. Nos golpea con su puño fuerte
Nos enseña quién manda. Él y no Jesús.
Nos da dinero para el pan de cada día
Nos da los paf y pum para crecer robustos.
Yo quiero que mi padre me pegue siempre
Quiero que Cristo crucifique a mi madre
Por ser tan mal poeta, con tan malos versos
Como estos que me dijo antes de morir:
-Te amo hijo mío,
¿Por qué no te lo dije antes?

5

El día que me muera
De todas formas tienes que estar feliz
Pues toda mi vida me viví
A pesar de los golpes las rejas los condones
Me VIVÍ. Siempre fui TUYO
Y sin embargo siempre fui MÍO
Volé del mundo sin alas
Sin miedo, sin calculadora
Entonces tienes que estar feliz
Pues no fui bueno ni malo
Ni valiente ni cobarde
No te compré un auto ni te escribí un libro
Y mucho menos barrí el comedor
Fui muy feliz y muy triste
Lloré mucho y me reí el triple
Desobedecí la mayoría de las veces
Pero siempre escuché a mi corazón
Siempre obedecí a mi corazón
Siempre quemé mi corazón
Entonces tienes que estar feliz
Porque a pesar del frío y la muerte
Te lo digo en la cara:
—Te quiero
Estuve vivo

6

Es una casa sin CA ni SA
Una caja situada entre muchas iguales
de dos pisos, muy juntas, todas de rojo ladrillo
Pan con nada: irresistibles y maravillosas
como pan con nada. Allí vive la gente muerta
que viaja a sus trabajos en busca de trabajo.
Mi hermano pinta la casa de azul y entonces
hay una herida en el cuerpo de Cristo
una grieta en medio de la noche del hombre.
Es una casa igual pero distinta a las demás
Azul profundo en un mar rojo de casas apiladas.
En la puerta mi madre clava una cruz.
Mi padre arregla una silla en el patio callado.
Yo digo que mi casa es un cofre vacío
Si no hablo de ella, ¿quién lo hará?
Pues aunque sea la casa más única del mundo
La más terrible y la más especial
La más hermosa y la más horripilante
Nadie sabrá que existe mi casa
en mi ciudad en mi país
mi casa sin tú ni yo
ni Ca ni Sa.

7

Mi padre nos enseña a orinar
Saca su pene gigante y oscuro
Y la orina cayendo
Es el sonido más hermoso
Que jamás he oído.

8

No tengo trabajo.
Mi trabajo es salir de noche
Llegar borracho a casa
Y ser un signo de interrogación
En la vida de mis padres.
Mi trabajo es despertar atrasado
Desayunar las sobras del almuerzo
En un rincón escondido del patio
Y preguntarme allí cómo es posible
Que exista un tipo como Whitman.
Mi trabajo es dormir la siesta
Mi trabajo es mirar el techo
Mi trabajo es bendecir la maleza
Mi trabajo es faltar a la universidad
Para conversar con los muertos
Los muertos que viven en los libros
Los libros que a veces no son libros
Mi trabajo es decirte NO TENGO TRABAJO
Excepto morirme un día de estos
¡Bum! Explotar en un fuego artificial
Sabiendo que viví mi vida en un engaño
Pero en un engaño señores
Un engaño distinguidas damas
Un engaño que me he inventado yo.

9

No hay que escribir palabras
Abrazos puños sonrisas y golpes
Cachetadas flores llantos moretones
No palabras nunca palabras
¡No hay que escribir palabras!
Hay que pintar grafitis feos
en el muro más bello del barrio.
Si verdaderamente son palabras las palabras
Tienen que hacerle ¡paf! al corazón
¡Pum! al rostro ¡splash! al egoísmo
La poesía es todo menos yo
La poesía es todo menos shhhhh
Silencio, no hay que escribir palabras
¡Crash! Explosiones y bombas
¡Bang! Balazos que levanten muertos
Versos que traigan paz
Donde sólo había batallas
Poeta, poemas hacemos todos
¡Milagros es lo que falta!
Ofrecer pan donde no exista hambre
El mantel tiene que estar con vino
¡Mánchalo siempre poeta!
No hay que escribir palabras
¡No escribas palabras!
Ríe o llora pero de verdad
Con eso basta
y sobra.

10

El gran aprendizaje de la vida
Consiste en saber que no eres distinto
No vales menos que un abrazo
Ni más que un plato frío de lentejas
NO ERES DIFERENTE
Todos somos la misma mierda
Ergo, no hay que creerse cuentos
El niño es el padre del hombre
Ver la vida como lo que es:
Un par de trastos sucios arriba
del mantel floreado y plástico
que tú decides si limpias o no.

11

Mi padre creía
Que un mundo mejor es posible.
No creía en tesoros, ni en vinos caros
Creía en los amigos y le daba lo mismo
Tomar sopa en una taza plástica
Con una cuchara de plástico:
Lo importante está en el interior
Me decía apagando la TV.
No creía en la TV
Ni en las noticias
Ni en las palabras
Ni en las promesas
Ni en la justicia
Ni en Chile
Ni en Dios y sin embargo
Yo creía en él.
Creía en sus ojos mapuches
Llegando cansados del trabajo.
Creía en su camisa blanca
Sus zapatos viejos que lustraba
Transformándolos en nuevos.
Creía en su magia.
Creía en su mano pesada
Buscando mi mano.
Creía en su voz ronca en mi oído
Sencilla, cotidiana
Diciéndome hijo.

Aún creo, papá.

jueves, 22 de agosto de 2019

Todo encaja en todo armoniosamente, poema de Hernán Miranda

El macho encaja en la hembra y la hembra en el macho
tal como el cuchillo encaja en los labios de la herida sangrante
y el árbol de corteza arrugada en el paisaje que lo rodea.

Cada palabra encaja como un rompecabezas dentro de lo conversado
así como una mirada encaja entre otras miradas
o la columna atacante en el espacio del enemigo que se repliega a duras penas.

El extremo oriental del Brasil encaja en la costa occidental de África
y el cuerpo del atormentado en el instrumento que lo lacera,
la mano del ladrón con su presa.

El vuelo de un pájaro y la caída de un pájaro encajan
y el fusilado en las balas que lo perforan
y el niño en su madre
y una boca que besa en otra boca que devuelve el beso.

La línea quebrada de las montañas encaja en la línea quebrada del cielo que hay sobre las montañas.
El río encaja en su cauce
el mar en su lecho cóncavo
y en su cuenca el ojo lloroso
y la llave en la cerradura.

Todo encaja con todo y no parece tarea fácil desligarse de este designio.
Cómo separar al muerto de su ataúd
o la partida del viajero de su regreso.
Todo se relaciona con todo
y hasta el que se esconde en una isla solitaria
encaja como un alfiler en la solapa del olvido.
Cada cosa se disuelve dentro de otra
y hasta “el camino de subida es el mismo camino de bajada”.

Al poema le es dado envolverlo todo,
evidenciar las relaciones que hacen posible la armonía del caos.