domingo, 13 de octubre de 2013

Mucho Nietzsche, mucho bajón teórico

El primer año del magíster me hizo mucho daño. Mucho Nietzsche y mucho bajón teórico. El futuro era inexorablemente negro para mí. Ahora que tengo que hacer la tesis, me he vuelto a empapar de los temas de comunicación que me interesaban cuando estaba en pregrado. Algo así como la comunicación y las cosas buenas que pueden salir de ahí. Quiero aclarar que este ejercicio emocional y profesional no es tan ahueonao como la campaña del piensa positivo. Lo que pasa es que si creo en algo es en Foucault y en la microfísica del poder. El poder ni cagando es un caballero con terno y corbata intocable, el poder son relaciones sociales, convenciones, de las que podemos desentendernos. La comunicación allí, como medios, tiene un rol importante. Creo que el mundo se construye con ideas, si hay que dar la batalla por la hegemonía de lo que pensamos, entonces quiero hacer el esfuerzo de imponer o darle espacio a lo que yo creo, a mi ideología, si querís decirle de alguna manera. Entonces, soy periodista, soy comunicadora política y soy internauta. Si hay algo que he hecho estos últimos diez años es estar en internet. Tengo un blog hace más tiempo del que puedo recordar, me hice un Youtube antes de que Google comprara la plataforma y trabajé profesionalmente más de dos años generando campañas en internet para marcas culiadas que me caen mal. En resumen, si hay que dar la pelea política, hay que darla en los medios, en esos medios que conozco, me identifican y me han formado, es decir, en la comunicación política de internet. Eso nomás les quería contar. Creo que ya estoy encontrándole sentido o utilidad a haber hecho un magíster. Ahora, lo doloroso, es que no creo que haya alguien que me quiera dar trabajo por pensar las cosas que les he contado. Seré una filósofa cesante, muy pobre, pero feliz.