jueves, 10 de septiembre de 2015

Cuento es lo que pasó, novela, lo que pasa

"Hace como un año un amigo me dio a leer un texto muy breve que traía una patada voladora directo al cráneo: “Cuento es lo que pasó, novela, lo que pasa”. Lo decía César Aira y me hizo todo el sentido del mundo. Aira sostenía que el cuento era cerrado (lo que pasó) y la novela, abierta (lo que pasa); que el cuento debía siempre ser “el mejor cuento posible”, mientras que la novela habitaba la imperfección. En sencillo, que el cuento era literatura, mientras que la novela se parecía a la vida".