viernes, 26 de octubre de 2012

Los nadie

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadie con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca. Ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadie la llamen, aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadie: los hijos de nadie, los dueños de nada. Los nadie: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos.

Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas, sino dialectos. Que no profesan religiones, sino supersticiones. Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folklore. Que no son seres humanos, sino recursos humanos. Que no tienen cara, sino brazos. Que no tienen nombre, sino número. Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. Los nadie, que cuestan menos que la bala que los mata.

No sé si me gusta Galeano, porque defiende el fútbol y mucho, muchísimo, a Chávez. A Chávez hay que defenderlo en la justa medida nomás.

Sí me gusta este poema que duele mucho. Es la definición de lo que me hace doler el mundo.

También me gustó Las Venas Abiertas de América Latina. Después de leerlo, quedé con una sensación rara, como de agradecimiento -no sé a qué- y de orgullo por no ser rubia ni tener apellido alemán o español cuico. Me daría vergüenza ser rubia y saber que tengo algún tipo de vínculo directo con los amos de la violencia original en Latinoamérica. Me daría vergüenza tener algo que ver con los violadores ancestrales que le hicieron doler toda la piel morena a aquellos a los que me parezco más, por ser chola.

La verdad, no estoy segura que este poema sea de Galeano. De repente es de esos apócrifos sin autor. Lo bueno es que éste, a diferencia de ese bodrio de "Momentos" achacado a Borges, es un buen texto.

viernes, 19 de octubre de 2012

Mensaje de texto en mi celular

"Acuérdate de esta sensación de batucada en Isidora Goyenechea. Acuérdate de que la vida no tiene por qué ser mero procedimiento: levantarse, ir a trabajar, comprar, dormir. Ropa cara y casa grande. Para qué. No tienes por qué ser eso. Busca ser una batucada en cuicolandia, una libertad. Ser ligera y liviana, no ser apariencia. Con Yungay y con poesía basta. Acuérdate de sentir profundo la paz de ser todo lo opuesto a una notaría".

sábado, 6 de octubre de 2012

La prensa en Habermas

De Historia y Crítica de la Opinión Pública, de Habermas.

"Dentro de ese orden político y social refigurado durante la fase mercantil del capitalismo (orden cuya nueva configuración llegó ya en buena parte a expresarse en esa fase, puesto que en ella los momentos de lo político y de lo social aparecen separadamente) se desarrolla también ahora vigorosamente el segundo elemento constitutivo del marco del tráfico tempranamente capitalista: la prensa. Los primeros periódicos en sentido estricto, irónicamente llamados también «periódicos políticos», aparecen con periodicidad semanal al principio, diariamente ya a mediados del siglo XVII".

"Las correspondencias privadas contenían por entonces circunstanciadas noticias de curso mundial acerca de Dietas imperiales y acontecimientos bélicos, de rendimientos de cosechas, impuestos, transportes de metales nobles, y sobre todo noticias acerca del tráfico comercial internacional. Pero sólo un arroyuelo de esa corriente de noticias, filtrada como está por esos periódicos «escritos», llega a aque- llos periódicos impresos".

"Es cuestionable que el solo interés del escritor hubiera bastado; en todo caso, siempre tuvieron los expendedores de noticias interés en su publicación. El tráfico de noticias se desarrolla no sólo en relación con las necesidades del tráfico mercantil: las noticias mismas se han convertido en mercancías. La información periodística profesional obedece, por tanto, a las mismas leyes del mercado, a cuyo surgimiento debe ella su propia existencia".

La prensa es tan burguesa como cualquier otra institución moderna y ésta existe en función del capital, de entregarle información al burgués para que tome buena decisiones en el mercado.

Y eso que Habermas es socialdemócrata.