miércoles, 23 de septiembre de 2026

Dos recuerdos de Lemebel

 Con Lemebel, dos recuerdos. En una premiación de Nanometrajes, año 2012 o 2013, y apareció Lemebel en Bellavista. En el escenario estaba la directora o una mandamás de la minera BHP, que financiaba el concurso, y Lemebel llegó tomando una lata de Escudo y tragó un sorbo largo y luego se lo tiró, le escupió de la boca a la mandamás y luego le tiró la lata con cerveza y le gritó, no recuerdo qué, pero era odio contra la minera, contra los privados. A mí me sorprendió, quedé helada, yo ya lo había leído, lo admiraba, pero jamás me había tocado estar tan cerca de él.

Estaba borracho, lo echaron o él se fue.

El otro recuerdo es estar en segundo año de universidad. Paredes estaba en quinto año también en periodismo y tomaba la especialización en cultura. Creo que estaba enfermo y no podía ir a la U o estaba flojo y no quería ir. La cosa es que me pidió ir a la biblioteca de la Usach y pedir un libro llamado "De perlas y cicatrices". Fui. De la Usach a su casa, que también estaba cerca de la mía en Gran Avenida, era media hora o cuarenta minutos en metro. En ese trayecto yo siempre leía y ahora que tenía un libro nuevo en las manos, lo hojeé. Por qué usa tacones, me dije cuando vi la foto de la solapa, si se llama Pedro. Qué es esto de las viejas cuicas que son esposas de los milicos asesinos, pensé. Qué es esta voz. Recuerdo llegar al metro Lo Ovalle, donde vivía Paredes, y sentarme en la escalera del metro y no poder parar de leer y no querer parar de leer y preferir estar ahí, con ese libro en las manos, que en cualquier parte del mundo.  

Del blog viejo, 15 de febrero del 2020 

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