Mostrando entradas con la etiqueta marx. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta marx. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de diciembre de 2012

Y entonces la vida recién comienza

"De todas estas clases, dos son las fundamentales en la sociedad capitalista, la burguesía y el proletariado. Son opuestas y no pueden entenderse la una sin la otra. Su antagonismo les viene de las contradicciones que se producen en el modo de producción capitalista y la superación del conflicto no ocurrirá sino con la desaparición de ambas clases, dando lugar a un nuevo tipo de sociedad, llamada por Marx, sociedad comunista. Pero, antes de llegar a esta etapa final, habrá una fase intermedia -la correspondiente a la sociedad socialista- en donde el proletariado como clase ascendente y dominante conquistará el Estado, socializará los medios de producción, eliminará los residuos de la clase (y sociedad) capitalista, así como sus medios de dominación, y conducirá a la sociedad a una sociedad sin clases, donde no sea posible la explotación del hombre por el hombre* y éste recupere su auténtica libertad. con la sociedad burguesa se acabará la prehistoria del hombre y la etapa socialista iniciará la historia propiamente dicha de la humanidad".

A mí me parece que, para que ya no sea posible la explotación del hombre por el hombre, ha de superarse esta categoría. Que no me explote un hombre por yo ser mujer.

sábado, 18 de agosto de 2012

El trabajo enajenado, Karl Marx

"¿En qué consiste, entonces, la enajenación del trabajo? Primeramente en que el trabajo es externo al trabajador, es decir, no pertenece a su ser; en que en su trabajo, el trabajador no se afirma, sino que se niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no desarrolla una libre energía física y espiritual, sino que mortifica su cuerpo y arruina su espíritu. Por eso el trabajador sólo se siente en sí (22) fuera del trabajo, y en el trabajo fuera de sí. Está en lo suyo (23) cuando no trabaja y cuando trabaja no está en lo suyo. Su trabajo no es, así, voluntario, sino forzado, trabajo forzado. Por eso no es la satisfacción de una necesidad, sino solamente un medio para satisfacer las necesidades fuera del trabajo. Su carácter extraño se evidencia claramente en el hecho de que tan pronto como no existe una coacción física o de cualquier otro tipo se huye del trabajo como de la peste. El trabajo externo, el trabajo en que el hombre se enajena, es un trabajo de autosacrificio, de ascetismo. En último término, para el trabajador se muestra la exterioridad del trabajo en que éste no es suyo, sino de otro, que no le pertenece; en que cuando está en él no se pertenece a sí mismo, sino a otro. Así como en la religión la actividad propia de la fantasía humana, de la mente y del corazón humanos, actúa sobre el individuo independientemente de él, es decir, como una actividad extraña, divina o diabólica, así también la actividad del trabajador no es su propia actividad. Pertenece a otro, es la pérdida de sí mismo". A veces creo que los filósofos también son poetas.

Del blog viejo, 18 de agosto de 2012