jueves, 20 de febrero de 2014
He leído una cantidad vergozosa de libros
domingo, 13 de octubre de 2013
Mucho Nietzsche, mucho bajón teórico
lunes, 23 de septiembre de 2013
Algo anda mal en mí
Pájaros y caligrafía
Hay dos cosas que me sorprenden del mundo. Una, que no importa con qué escribas, sea un lápiz, una ramita de árbol o con tu dedo en un vidrio empañado; la forma de la letra que surja de tu mano siempre será igual. La caligrafía viene de la cabeza y no de la mano que empuña. Dos, que los bosques de las ciudades se construyen, los árboles llegan porque una persona los plantó allí; con la arboleda instalada, llegan los pájaros, sin que nadie los tenga que comprar para colocarlos en la ciudad. Los pajaritos se plantan solos, para mí, ésa es la definición misma de libertad.
miércoles, 7 de agosto de 2013
Ernesto Cardenal, Epigramas
Se me apareció Ernesto Cardenal, como se me han ido apareciendo otras cosas, como el Abbey Road en cassette pirata botado en la calle y los libros de Anthony Brown en la biblioteca de mi colegio flaite.
Yo soy una chiquilla muy ignorante, que no sabe muchas cosas, entonces digamos que nunca he sido culta, lo que sé es porque se me aparece. Luego de la aparición, viene la afección. Porque hay cosas que se aparecen para que una las quiera. Esta semana se me apareció Ernesto Cardenal.
Estaba en la casa de los papás de Víctor, que es la primera casa que conocí que tuviera libros y muertos, como diría Alejandro Zambra. Agarré de la biblioteca una edición de esos libros chicos como de feria artesanal y era Ernesto Cardenal, que físicamente es un retrato del Che Guevara si hubiera llegado a viejo.Eran sus epigramas, sus poemas picaos a piropos para chiquillas latinoamericanas.
De todos los poemas, me gustaron tres: uno que es como de la rabia política y el despecho amoroso (la mayoría son así, pero ahora lo pego acá abajo y me van a entender), otro que decía algo que yo había pensado, pero no tan bonito, que es que en vez de matar a los subversivos y enterrarlos para siempre, lo que hicieron los dictadores latinoamericanos fue enterrar una semilla. Imagen más linda por la chucha. El otro no me acuerdo cuál es, pero también era bonito.
Un bacán Ernesto Cardenal. Regálenme libros de él.
lunes, 1 de julio de 2013
Walt Whitman, Prefacio a “Leaves of Grass” (1855; fragmento)
Ama la tierra y al sol y a los animales, desprecia las riquezas, da limosna a quien te lo pida, defiende a los idiotas y a los locos, ofrece tu salario y tu trabajo a los demás, odia a los tiranos, no discutas sobre Dios, sé paciente e indulgente con las personas, quítate el sombrero ante los conocidos y los desconocidos, ante cualquier hombre y grupo de hombres ―siéntete libre entre personas poderosas y sin educación, con los jóvenes, con las madres de familia―, reexamina todo lo que aprendiste en la escuela y en la iglesia y en los libros y deshazte de todo lo que insulta tu propia alma; entonces tu misma carne será un gran poema, y tendrá la fluidez más rica, no solo en palabras, sino en esas líneas silenciosas de los labios y el rostro, y entre las pestañas de tus ojos y en cada moción y articulación de tu cuerpo.